TIC’s para una tercera edad más saludable

TIC’s para una tercera edad más saludable

diciembre 13, 2020 By Carolcfr

A medida que vas creciendo y sumando años a tu vida es común que se vayan incorporando ciertos temores, entre ellos el hacerte viejo. Este miedo se sustenta, por lo general, en el hecho de que con la edad vienen asociados algunos temas de salud y, entre ellos, enfermedades degenerativas. Algunas de estas patologías se asocian directamente al sistema neurológico y por ser este un campo determinante en la existencia humana, es lógico que atraiga la atención de cualquier hombre o mujer en cierta etapa de su vida. Pero el siglo XXI ha traído aportes interesantes que facilitan la prevención y estimulan áreas muchas del cerebro. Nos referimos a las TIC’s o Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Sano envejecimiento

Hay una tendencia a considerar una sola manera de ver el envejecimiento y, por lo general, se asocia a calificativos poco prometedores, casi descartando de plano la posibilidad de un sano proceso de envejecer.

El envejecimiento se entiende como las transformaciones físicas, metabólicas, mentales y funcionales que se producen a lo largo del tiempo. Las mismas comportan una disminución de la capacidad de adaptación a los cambios del entorno y una mayor dificultad para mantener estable el medio interno. Todo esto conduce a un aumento progresivo de la fragilidad y entra dentro de lo que se define como envejecimiento fisiológico. A los cambios anteriores hay que sumar, los cambios que ocasionan los diferentes estilos de vida, el medio ambiente y las enfermedades padecidas, es decir el “envejecimiento patológico”. Lo importante es que debería quedar claro que envejecer no es una enfermedad.

La mejora de las condiciones de salud tiene influencia en el incremento de la vida activa en la tercera edad. De acuerdo con un boletín de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el envejecimiento no tiene que ir necesariamente acompañado por limitaciones de movilidad y aislamiento social. Existe, en la actualidad, suficiente evidencia del potencial de las nuevas tecnologías para ayudar a mantener la salud física y la independencia de las personas mayores.

TIC’s aliadas de la salud

En opinión de Majd Alwan, experto en tecnología de Leading Age, asociación industrial en los Estados Unidos, la tecnología puede mejorar la salud física y la independencia de las personas mayores. Los dispositivos móviles, por ejemplo, permiten a los profesionales de la salud comunicarse con las personas de edad, a los fines del seguimiento y la obtención de información sobre sus trastornos crónicos.

Más allá de esto, el campo de las TIC´s viene demostrando en los últimos años, que es una tremenda aliada en la prevención de enfermedades neurodegenerativas. Sin caer en el campo de la ciencia ficción, las TIC’s han demostrado ser muy útiles para muchos mayores, a pesar de la dificultad que puedan presentar en un primer momento. Lo importante , es que por más difícil que parezca, las personas de la tercera edad, deben tomar la iniciativa de introducir esas tecnologías en su día a día, para evitar o ralentizar el declive en los procesos cerebrales y enfermedades como la Demencia Senil y el Alzheimer.

Vencer el miedo a olvidar

La investigadora Cristina Vilaplana Prieto, de la Universidad de Murcia, asegura que el 71% de las personas con las que ha conversado, reconoce que su miedo más grande, de cara al futuro, es el de perder la memoria. Aquí entran a participar las nuevas tecnologías porque el reto se traduce en envejecer con un cerebro saludable.

Existe una clasificación muy básica para el empleo de las nuevas tecnologías en el tratamiento de las demencias. Por un lado están, los programas informáticos de estimulación cognitiva cuya finalidad es la estimulación cerebral. Incorporan una serie de ejercicios con distintos grados de dificultad cuyo objetivo es estimular el razonamiento, la memoria, la percepción y la atención.

En segunda instancia, la realidad virtual, permite a la persona interactuar mientras está inmerso en un entorno digital. Esta tecnología se emplea actualmente en casos de neurorehabilitación. Por último, están las tres teles: televigilancia, teleasistencia y teleestimulación. La finalidad de ellas es permitir una asistencia a distancia de los pacientes con demencia. Así se les ayuda en sus tareas habituales, se fomenta su estado de autonomía y se posterga el momento de su institucionalización.

Todas las tecnologías nuevas brindan más que estimulación cognitiva y sensorial a las personas. También alienta a los mayores a permanecer activos mental y físicamente, mientras que se mantienen conectados con el mundo que está más allá de sus hogares.

Es de entenderse que los beneficios de las nuevas tecnologías no están limitados a personas con Alzheimer o con Demencia Senil, sino a todos los seres humanos, sean mayores o no. Lo que si está claro es que te ayudarán a prevenir la aparición de la demencia o, al menos, ayudar a disminuir sus efectos.