¿Qué son los satélites artificiales y cómo ayudan a la humanidad?

¿Qué son los satélites artificiales y cómo ayudan a la humanidad?

noviembre 9, 2020 0 Por Carolcfr

Los satélites artificiales son conocidos por sus amplias funciones y los beneficios que han traído a la humanidad. Pero también han sido objeto de críticas por la comunidad internacional, debido a posibles prácticas de espionaje utilizadas por los grandes y poderosos gobiernos del mundo.

Se nos enseñó en la cátedra de astronomía, que los satélites son pequeños astros que orbitan alrededor de los planetas. Son llamados satélites naturales, muchas veces  están compuestos de minerales y rocas, y de varios elementos. En nuestro caso, la Luna es nuestro satélite natural. También existen los satélites artificiales, máquinas tecnológicas diseñadas por el hombre para fines investigativos que orbitan nuestro planeta.

Los satélites artificiales rondan nuestra cotidianidad de manera diaria y constante, nos permiten realizar muchas labores, que sin ellos serian completamente difíciles de realizar. Por ejemplo, en el área de las telecomunicaciones, nos permiten estar conectados con otras partes del mundo.

En el año 1957, el mundo entero fue testigo del lanzamiento del primer satélite artificial, llamado Sputnik 1, lo cual en ruso significa satélite. Actualmente, nuestro planeta se encuentra rodeado de muchísimos satélites artificiales, su sola presencia ha hecho que evolucionen muchos campos en el área tecnológica. Un claro ejemplo son las telecomunicaciones, que nos proporcionan la comunicación a través de enlaces telefónicos por todo el globo terráqueo o transmitiendo algún evento en directo desde cualquier parte de nuestro planeta.

¿Qué tipos satélites de existen?

Existen dos tipos de satélites, los geoestacionarios, que orbitan de Este a Oeste sobre el Ecuador del planeta, y los polares, que viajan en dirección norte-sur, hacia los polos de la Tierra.

Un satélite cuenta con muchos accesorios para su correcto funcionamiento en el espacio exterior: una fuente de energía, paneles solares a base de silicio para captar la energía del sol, y mástiles dotados con avanzados sistemas de comunicaciones. Los avanzados sistemas con los que cuentan, los hacen unas bestias al momento de procesar y resguardar datos en tiempo real, también cuentan con un control de acción que los ayuda a mantenerse en órbita. Poseen gran cantidad de sensores térmicos que les ayudan a monitorear la superficie de la Tierra, software súper avanzados que lo dotan de independencia y los prepara para un campo de acción bien amplio. También están dotados de cámaras de alta resolución que les permiten tomar fotos de la superficie terrestre con una nitidez asombrosa, y otras tecnologías dependiendo de la naturaleza de su función.

También están los que observan y vigilan los cambios en nuestra atmósfera, las masas terrestres, los océanos, el viento. Son llamados, satélites ambientales y pueden ser geosíncronos o heliosíncronos, los primeros orbitan imitando la velocidad de rotación del planeta y los segundos tocan un punto en particular en la Tierra cada día y a la misma hora. Los satélites que se utilizan para las telecomunicaciones y control del clima son geosíncronos.

¿Cómo funcionan los satélites artificiales?

El colocar un satélite en órbita viene acompañado de una investigación exhaustiva así como su presupuesto. Al momento de decidirse el go/no go, se realiza un lanzamiento espacial con una máquina diseñada para volar a tales alturas, al alcanzar la altura planificada se estaciona en la atmósfera, son tres zonas que se utilizan para ubicarlos:

  • Órbita baja terrestre (Low Earth Orbit). Tienen un período orbital entre 90 y 140 minutos y se encuentran a 700 y 1400 km. de altura.
  • Órbita media terrestre (Medium Earth Orbit). Tienen un período orbital entre 10 y 15 horas, y se encuentran a 9000 y 20.000 km. de altura.
  • Órbita alta terrestre (High Earth Orbit). Tienen un período orbital más largo, porque simulan la rotación de la tierra, 24 horas y se encuentran a una altura de 37.786 km. sobre el ecuador terrestre.

Tipos de satélites según su función

Satélites de comunicaciones

Se utilizan para transmitir todo tipo de información desde un punto de la Tierra a otro en solo segundos.

Satélites de observación terrestre

Son utilizados por los sectores militares o científicos. Su amplia visión de la información es extensa, pero la más relevante de sus funciones es la observación meteorológica, donde cumplen un papel súper importante para la detección de huracanes o incendios forestales entre otros eventos naturales.

Satélites de observación espacial

Tienen un objetivo científico, a través de ellos, se observa el espacio exterior como si fuesen telescopios puestos en órbita.

Satélites de localización

Son utilizados para la geolocalización de las cosas. Permiten conocer la posición de cualquier cosa sobre la tierra, los GPS se alimentan de estos satélites.

Estaciones espaciales

Son como laboratorios orbitales para un uso netamente científico-explorador, son habitadas por largos periodos por humanos para cumplir misiones especificas.

Sondas espaciales

Son de menor tamaño que los satélites comunes, pero van cargados con tecnologías más avanzadas, ya que se encargan de observar otros cuerpos celestes y son capaces de viajar a grandes distancias a través del Sistema Solar.

¿Cómo se mantiene un satélite en órbita?

Los satélites una vez que son lanzados, tienen otro reto que afrontar, y es la posibilidad de ubicarse en la zona exacta para la cual fue lanzado. Todo depende de tres factores que logran hacer que estas máquinas avanzadas se mantengan en su posición, y no sean atraídos hacia la tierra o inicien un viaje por el vasto espacio exterior y se pierdan para siempre.

El momento crucial de un satélite es cuando sale de la atmósfera terrestre y se posiciona. Es en ese momento donde se determinará si el mismo quedó en la posición calculada, todo esto dependerá de la velocidad en ese ambiente, la gravedad que ejerce la Tierra sobre la máquina y la inercia.

Los satélites son perpetuamente atraídos hacia la tierra, mientras que la fuerza de la inercia los mantiene en un movimiento recto con dirección hacia el espacio exterior. Pues es gracias a la gravedad que el satélite mantiene su curso por la órbita terrestre y lo inercia lo estabiliza haciendo como una presión contraria y es donde la gravedad lo acomoda a la elipse de la tierra. Pero esta depende básicamente de la velocidad que tenga el satélite, en otras palabras, la clave para que un satélite permanezca en su órbita es la interacción perfecta entre: inercia, gravedad y velocidad. Estos son los factores que generan el equilibrio y la fuerza que mantendrán el satélite en curso.

Basura espacial

Muchos de los satélites que están en la órbita terrestre han salido de servicio, y siguen orbitando a la deriva. Varios gracias a la degrades por el tiempo, se les han desprendido partes, como tornillos, antenas. Incluso material de los astronautas como guantes, herramientas de trabajo, en fin, grandes cantidades de desechos que orbitan al planeta y que generan un peligro inminente para futuros lanzamientos. En la actualidad hay más de 5000 satélites orbitando nuestro planeta. Según David Barnhart director del centro de Ingeniería Espacial de Estados Unidos: existen 17000 objetos flotando alrededor del planeta y son considerados como basura espacial. Estos llegan a alcanzar las 7600 toneladas.