¿Qué es la tecnología NFC y cómo funciona?

¿Qué es la tecnología NFC y cómo funciona?

octubre 7, 2020 0 Por Carolcfr

Los campos de comunicación cercana, más conocida como NFC es una tecnología inalámbrica que utiliza ondas de radio y que permite a los dispositivos intercambiar pequeñas cantidades de datos a una distancia muy corta: 10 centímetros como máximo.

Los dispositivos compatibles con NFC cuentan con un mecanismo electrónico que permite que estos puedan “reconocerse” entre sí, e intercambiar información una vez el propietario activa el protocolo pertinente. Una vez activo, se crea un campo electromagnético de corto alcance en el que se transfieren datos a una velocidad de hasta 424 Kbps. La conexión es instantánea y muy breve, sin que se establezca un emparejamiento previo como podría ser en el sistema de Bluetooth.

Literalmente lo único que tendrás que hacer es juntar los dos dispositivos con NFC o acercarlos. Listo, ahora están conectados.

Otra virtud de la NFC es que necesitas mucho menos energía que el Bluetooth o WiFi, lo que significa que los chips con esta tecnología pueden utilizarse sin una fuente de batería principal en cosas como, por ejemplo, pósters en las paredes. Sólo tendrías que acercar tu teléfono al frente del póster para que lea lo que hay en el chip con NFC.

La NFC ha evolucionado a partir de un protocolo inalámbrico más antiguo llamado la Identificación por radiofrecuencia (RFID), que funciona como un identificador electrónico y tiene muchos usos comerciales. Mientras que los chips RFID sólo transmiten una señal en una dirección, los chips NFC pueden recibir y enviar datos.

Usos del NFC

Existen dos tipos de dispositivos NFC: activos y pasivos. Los puntos de ventas son dispositivos pasivos mientras que nuestra tarjeta de crédito o teléfono móvil son activos, dado que es desde ellos que se efectúa el pago. Los dispositivos activos generan los campos electrónicos mientras que los pasivos sólo se activan cuando dicho campo aparece. También es posible la transacción de datos entre dos dispositivos activos, pero nunca dos pasivos ya que al menos una fuente NFC es necesaria. Entre sus usos más difundidos encontramos:

  • Pago Sin Contacto: la utilidad principal para el público general de esta tecnología está en el pago Sin Contacto, que nos permite abonar sin tener que pasar la banda magnética o introducir el PIN de nuestra tarjeta de crédito e incluso sólo mediante nuestro teléfono móvil o tablet. Para ello ambos dispositivos necesitan tener incorporado el chip NFC así como una aplicación de gestión de pagos como Google Pay, Apple Pay o Samsung Pay.
  • Identificación personal: a nivel empresarial, el NFC ofrece aplicaciones como control de accesos a determinadas instalaciones, horarios de los empleados o cerraduras digitales. Esto puede llevarse a cabo mediante una tarjeta con chip NFC o el teléfono móvil.
  • Sincronización de dispositivos: según el fabricante y el tipo de producto ya es posible encontrar altavoces u otros aparatos que cuentan con conectividad NFC para configurarlos automáticamente siguiendo nuestras preferencias.
  • Transmisión de datos: junto con las etiquetas RFID y mediante Google podemos sacarle partido a nuestro NFC para situar nuestra ubicación y recibir información específica sobre eventos o establecimientos. No es su principal uso, pero la posibilidad está ahí.

Seguridad de la tecnología NFC

  • Establece SIEMPRE un bloqueo en el teléfono móvil, para evitar que otras personas puedan acceder sin tu permiso.
  • Activa las notificaciones por SMS. De esta manera podrás controlar el uso que se hace de la tarjeta y detectar si hay algún movimiento que tú no hayas realizado.
  • Utiliza los servicios. Encuentra mi dispositivo, en Android y Busca mi iPhone en iOS de Apple, para que en caso de robo o pérdida del móvil puedas borrar los datos de las tarjetas que hayas incluido.
  • Instala las aplicaciones originales y descárgalas sólo desde tiendas oficiales Google Pay y App Store.
  • Utiliza contraseñas seguras y robustas para las aplicaciones que tengan acceso a datos financieros.
  • Establece un importe mínimo, a partir del cual sea necesario introducir el código PIN, de esta forma evitarás que se puedan realizar cargos sin tu conocimiento.
  • No facilites nunca las credenciales (identificador y código PIN) de tus cuentas bancarias.
  • Si te preocupa la seguridad de esta función o simplemente, no la quieres tener activada permanentemente en tu teléfono, debes saber que en Android, a diferencia de iOS, se puede habilitar o deshabilitar pulsando tan solo un botón.
  • No utilices redes WiFi públicas cuando realices operaciones con información sensible, como transferencias o pagos con tu móvil.

Ventajas y desventajas de la tecnología NFC

Las ventajas del pago por móvil

La rapidez y la sencillez son las características principales de los pagos por móvil. A diferencia de las tarjetas, al teléfono móvil no hay que introducirlo en ninguna ranura: simplemente basta con acercarlo al dispositivo de cobro para pagar tu compra. Para ello, es necesario instalar previamente cualquier aplicación para este tipo de cobros.

A pesar de que esta tecnología no termina de encajar, este método de pago es uno de los más seguros, ya que toda la información del pago efectuado se almacena cifrada en un chip dentro del Smartphone. A este sistema se le conoce como Emulación de tarjeta de host: guarda la réplica cifrada de la tarjeta de crédito y, posteriormente, envía un identificador válido para un solo pago. Todo esto evita que intercepten y dupliquen el número de nuestra tarjeta, también se puede consultar nuestro saldo cuando queramos en lugar de ir a un banco.

Las desventajas del pago por móvil

La principal desventaja de este método de pago es que no todos los comercios tienen implantado la tecnología NFC. A esto se le suma la instalación en el teléfono móvil para poder utilizar este sistema. Tendremos que crear la cuenta en nuestro banco, descargar la aplicación, configurarla y activar la tarjeta en el móvil.

Al tratarse de un dispositivo electrónico como es el teléfono móvil, debemos tener muy presente el estado de la batería, en caso de agotarse, también nos quedaremos sin dinero. En cambio, con los métodos de pago como la tarjeta no nos tomaría por sorpresa.

Los tiempos corren y con ello las comodidades para clientes, consumidores o usuarios van en aumento. Habrá quienes prefieran los métodos más tradicionales y los que se deslumbran por las nuevas tecnologías, pero lo que sí es seguro es que mientras más opciones tengamos a nuestro alcance será mejor para todos.