Cómo manejar el exceso de información

Cómo manejar el exceso de información

abril 7, 2020 Desactivado Por Carolcfr

Estamos expuestos a una cantidad de información tan grande que puede ser una fuente de ansiedad, confusión y aislamiento.

 

Solo si descartamos la información que no necesitamos, podremos centrar nuestra atención en lo que es vital para nosotros. Por otro lado, si nuestro cerebro recibe una lluvia constante de estímulos, corremos el riesgo de ahogarnos en un mar de información que no podremos manejar. En caso de que esto llegue a ocurrir, es entonces cuando se dice que la información se convierte en infoxicación.

 

Limitar la infoxicación es una forma de restaurar la calma en nuestras vidas.

 

¿Qué es la infoxicación?

 

La infoxicación es un vocablo creado por el físico y especialista en comunicación Alfons Cornella, para darle una definición al exceso de información. Esta terminología describe el nivel de estrés que padece el ser humano debido a la sobrecarga intelectual de hoy en día.

 

Ya en los Estados Unidos de América, se ha tipificado un trastorno psicológico nuevo, denominado como el «Síndrome de fatiga de la información» IFS. La persona que lo sufre experimenta confusión mental, angustia y miedo a colapsar.

 

El origen de este trastorno es el creciente volumen de estímulos que nos ataca a diario. La información que generamos y recibimos se multiplica cada vez más y nos angustia la imposibilidad real de estar al día. Entre correos electrónicos, mensajes de texto, mensajes de correo de voz y llamadas telefónicas, el globo de información al que tenemos que responder se infla exponencialmente.

 

Adicionales a estos estímulos particulares podemos considerar otros tales como la televisión, la radio, la publicidad en medios escritos y audiovisuales, los mensajes que nos llegan cuando estamos fuera de casa, al trabajo, al interior de la casa con la familia, etc. Todos estos las entradas de información agregadas juntas producen un agotamiento intelectual creciente que puede conducir a diferentes grados de ansiedad.

 

La sensación de que no podemos hacer todo termina generando depresión y aislamiento, ya que la persona infoxicizada no pierde la esperanza de ponerse al día y sumergirse más y más en su estrés de comunicación.

 

Antídotos contra «infoxicación» o exceso de información

 

Estas medidas simples tienen como objetivo desinformar nuestra vida fuera del trabajo y aliviar la sobreestimación a la que estamos expuestos.

 

  • Apagar la televisión en casa, a menos que sea un programa que previamente habíamos decidido ver. Si no estamos acostumbrados al silencio o vivimos en una zona ruidosa, podemos reemplazar el rumor de la televisión con un disco de música.
  • Desconectar el teléfono móvil algunas horas al día. Solo así podremos salir del estado de alerta que nos cansa durante todo el día. Si apagamos el teléfono durante las comidas, así como las primeras horas cuando lleguemos a casa, lograremos un descanso mental de calidad.
  • Evitar los medios con publicidad excesiva. Los mensajes no solicitados que promueven programas de televisión, periódicos gratuitos o incluso servicios de música digital contribuyen a sobrecargar nuestra atención.
  • Utilizar filtros para el correo electrónico. Además de pedirles a nuestros contactos que no nos envíen correos electrónicos no personales, podemos filtrar los mensajes para que no haya spam ni correos colectivos.
  • Ayuno de información. Así como el cuerpo necesita purificarse de vez en cuando, la mente también necesita eliminar información inútil mediante una pausa. Lo más sorprendente es que, con la práctica, descubriremos que el mundo no se desmorona si dejamos de lado el consumo de información por unas horas.
  • Practicar la atención plena. La meditación es un instrumento muy efectivo ya que nos ayuda a vaciar la mente al enfocar nuestros sentidos en una cosa; por ejemplo, el aire que entra y sale de las fosas nasales.
  • No navegues por Internet simplemente esperando que surja algo. Se concreto y establece un objetivo a la vez. Si somos dispersos estamos promoviendo la infoxicación en nuestras vidas.
  • Comienza con lo más importante que debes hacer y solo una vez que termines, enfócate en lo que sigue. De esta manera, al final del día, puedes asegurarte de haber hecho lo que era una prioridad para ti.
  • Si todavía estás suscrito a páginas que no has utilizado durante más de dos años y que ya no te interesan, tal vez tu correo electrónico esté contribuyendo a tu estado de confusión e información excesiva. Tómate al menos una hora para revisar el correo electrónico y eliminar suscripciones inútiles. Lo mismo ocurre con las páginas de Facebook o las personas que todavía están en Twitter, pero que ya han perdido interés para ti.
  • Has una revisión exhaustiva de las diferentes cuentas de redes sociales y correo que posees, determina cuál es la información que ya no es útil para ti, y en la medida de lo posible elimínala de manera definitiva.

 

 

Ten en cuenta que tú tienes el poder para mantenerte en un estado bajo o nulo de estrés. Todo radica en que organices un poco la información que recibes, y en que solo asimiles la información que en realidad requieres, y que te servirá para algo. Evita la infoxificación, sigue las recomendaciones que te hemos detallado y mantente informado saludablemente.